| DESDE EL EDEN |
Desde el Edén en la infancia
imaginado
por las corrientes de un río fiel
siempre recorrido,
al son de los cánticos
que miles de duendes entonaban,
has de volver al borde incierto
de una primavera
que por despertar en ti desde lo hondo
tu primigenia esencia
de venas y de huesos,
y también de piel y de amorosos besos
ha derrumbado todas las barreras
¡Y nadie fué culpable!
Pues nadie dio su nombre
Y te inundó el dolor y la quimera
No existe ya triunfante Excálibur
ni fiel Babieca
Los vikingos se han muerto ya de viejos
Sólo resta el andar sobre la arena
de un viejo planeta derrotado
Acaso...,
acaso hoy si cabe enamorado
entre tu fiel geometría conocida,
redivivo por ti entre tus brazos
haga yo triunfar de vez en cuando
a la andante y leal caballería.
Luis de Pablos